Chocolate Blanco
Se retira Jason Williams. Fue miembro del banquillo más bueno que jamás ha existido, el de los Kings del 2000. Un banquillo que jugaba mejor que el quinteto titular. Parte del mérito la tenía este jovencísimo base.
Aportó imaginación y fantasía en unos años en el se imponía justo lo contrario. Tuvo un impacto inmediato en la liga (su camiseta llegó a ser la más vendida) y nos hizo disfrutar como pocos. Se fue diluyendo (madurando en su juego, decían) con el paso del tiempo, dejamos de verle sonreir en cancha y, finalmente, una versión muy reducida logró ser importante en un equipo campeón de la NBA.
Pero no es ese el jugador que todos recordaremos, sino el que se paraba en un contraataque y tiraba un triple, el que daba una asistencia con un manoletina, el que dió un pase con el codo (ese pase vale una carrera), el que cuando tenía el balón en las manos pasaban cosas y nunca sabías cuáles. En definitiva, el que se divertía jugando al basket y era capaz de contagiarnos su diversión.
eldoctorjota

elcomandantebrown dijo
Vaya, menuda sorpresa... Un tipo "extraño" este Williams. Aún recuerdo esa chispa que tenía cuando debutó Gasol con él en los Grizzlies. Luego se fue y claro, las comparaciones son odiosas: Earl Watson no le llegaba ni a la suela xD
Creo recordar que en esa jugada del pase con el codo Antoni Daimiel rezó que "por eso debe existir Jason Williams". Al menos se va con un anillo, aunque "joven" para retirarse.
28 Septiembre 2008 | 10:19 PM